Cigarrillos Electrónicos

electronic cigarettesEl uso de cigarrillos electrónicos ha aumentado significativamente en los últimos años entre los adultos y adolescentes de Florida. A Tobacco Free Florida le preocupa dicho incremento en el uso de estos dispositivos, además de las posibles implicaciones a la salud pública en general de esta tendencia. En 2014, el 3.7 por ciento de los adultos de Estados Unidos usaban cigarrillos electrónicos a diario o algunos días1. En Florida, el 6.2 por ciento de los adultos usaban cigarrillos electrónicos2.  El número de estudiantes de high school de Florida que actualmente usan el cigarrillo electrónico aumentó el 72 por ciento en solo dos años, de 10.8 por ciento en 2014 a 18.0 por ciento en 20163.

EL TEMA

Existe un constante debate sobre la seguridad y capacidad de los cigarrillos electrónicos de ayudar a los fumadores a dejar el hábito. La Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA en inglés) no ha aprobado estos dispositivos de ayuda para dejar de fumar y, a partir de mayo de 2016, los considera productos de tabaco. Muchos líquidos electrónicos contienen nicotina, sustancia sumamente adictiva4. La adicción a la nicotina es la razón fundamental por la que las personas siguen consumiendo tabaco y sigue siendo la principal causa de muerte evitable del país5,6. Si bien muchos anuncian las bondades de los cigarrillos electrónicos para dejar de fumar, casi 6 de cada 10 personas que los usan eran fumadores de cigarrillos en 20157.

Al uso de cigarrillos electrónicos mientras sigues fumando cigarrillos regulares se lo llama “uso doble” y no protege tu salud.

El número de niños y adultos jóvenes que prueban los cigarrillos electrónicos es realmente alarmante, principalmente porque existe prueba de que los adolescentes que usan cigarrillos electrónicos son más propensos a comenzar a fumar cigarrillos convencionales8,9. Debido a que el cerebro del adolescente todavía está en desarrollo, el uso de nicotina durante la adolescencia puede afectar la susceptibilidad a la adicción10.

La historia de los cigarrillos electrónicos no es lo suficientemente larga como para poder determinar sus efectos en la salud a largo plazo. Sin embargo, hay estudios que demuestran que los químicos cancerígenos probables, como el formaldehído y el acetaldehído pueden hallarse en el vapor de algunos cigarrillos electrónicos11.  Hay más de 460 marcas en el mercado, las cuales varían ampliamente en los químicos que contienen y en la cantidad de nicotina que liberan12,13.


1  Schoenborn CA, Gindi RM. Electronic cigarette use among adults: United States, 2014. NCHS data brief, no. 217. Hyattsville, MD: National Center for Health Statistics, 2015.

2 Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Behavioral Risk Factor Surveillance System Survey Data. Atlanta, Georgia: U.S. Department of Health and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, [2014].

3 Florida Youth Tobacco Survey (FYTS), Florida Department of Health, Bureau of Epidemiology, 2016.

4 U.S. Department of Health and Human Services. The Health Consequences of Smoking: Nicotine Addiction. A Report of the Surgeon General. Atlanta: U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, Centers for Disease Control, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office on Smoking and Health, 1988. DHHS Publication No. (CDC) 88-8406.

5 U.S. Department of Health and Human Services. How Tobacco Smoke Causes Disease: The Biology and Behavioral Basis for Smoking-Attributable Disease: A Report of the Surgeon General. Atlanta, GA: U.S. Department of Health and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office on Smoking and Health, 2010.

6 U.S. Department of Health and Human Services. The Health Consequences of Smoking: 50 Years of Progress. A Report of the Surgeon General. Atlanta, GA: U.S. Department of Health and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office on Smoking and Health, 2014. Impreso con correcciones, enero 2014.

7 QuickStats: Cigarette Smoking Status Among Current Adult E-cigarette Users, by Age Group — National Health Interview Survey, United States, 2015. MMWR Morb Mortal Wkly Rep 2016;65:1177. DOI: http://dx.doi.org/10.15585/mmwr.mm6542a7.

8 Coleman BN, Apelberg BJ, Ambrose BK, et al. Association between electronic cigarette use and openness to cigarette smoking among US young adults. Nicotine Tob Res. 2015; 17(2):212-218.

9 Thomas A Wills, Rebecca Knight, James D Sargent, Frederick X Gibbons, Ian Pagano, Rebecca J Williams Longitudinal study of e-cigarette use and onset of cigarette smoking among high school students in Hawaii. Tob Control doi:10.1136/tobaccocontrol-2015-052705.

10 England, L. et al. Nicotine and the Developing Human: A Neglected Element of the E -cigarette Debate. Am J Prev Med. 2015 Mar 7. [Publicación electrónica anterior a la impresa].

11 U.S. National Library of Medicine National Institutes of Health. Safety evaluation and risk assessment of electronic cigarettes as tobacco cigarette substitutes: a systematic review. Ther Adv Drug Saf. 2014.

12 British Medical Journal. Four hundred and sixty brands of e-cigarettes and counting: implications for product regulation. (12 de mayo,  2014). http://tobaccocontrol.bmj.com/content/23/suppl_3/iii3.full.

13 World Health Organization (WHO). Questions and answers on electronic cigarettes or electronic nicotine delivery systems (ENDS). (10 de julio, 2013). http://www.who.int/tobacco/communciations/statements/electronic_cigarettes/en/index.html.

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